Tian Lingyun (田凌云)
En traducción de Pável Pantoja y la corrección de Sun Xintang, publicamos una selección de poemas de Tian Lingyun (田凌云). Nacida en 1997, fue reconocida como una de las “Cien Jóvenes Talentos Sobresalientes” de la provincia de Shaanxi. Recibió el Premio Anual de Poesía Joven del Río Yangtsé, el Premio Literario Estrella de Zhongshan, el Premio Caotang de Poesía y el Premio de Literatura Joven de Shaanxi, entre otros.
约定篇
Ensayo sobre las promesas
1
Un hombre hizo un pacto con el viento, le pidió que viniera cada diez segundos para que le ayudara a volar su cometa de águila roja. El viento cumplió: venía cada diez segundos, alzaba la cometa del águila roja cinco metros, y luego la dejaba caer. La gente lo veía soltar al águila una y otra vez en vano, porque no podía mantener el vuelo. Pero el hombre sentía que la caída era parte de volar, como la vida misma: una ilusión que tarde o temprano se desvanece en la inmensidad.
2
Un hombre musculoso hizo un pacto con una silla de ruedas eléctrica, le pidió que lo paseara por las calles bulliciosas de la ciudad, para mirar el mundo desde su posición. La silla cumplió: lo llevó por las calles concurridas. El hombre miró siempre al frente, miró plantas, niños, aire, agua. No vio rostros adultos, tampoco vio ojos complicados, ni siquiera una sola mirada de lástima. Se sintió pleno, bañado en una claridad que jamás había conocido.
3
Un grupo de niños hizo un pacto con un edificio abandonado, le pidieron que simulara ser una selva tropical para satisfacer sus espíritus aventureros. El edificio cumplió: primero llenó su interior con botellas de plástico, ramas secas y juguetes rotos, luego pidió a los niños que imaginaran que eran frutos secos, árboles enormes y perezosos. Los niños la exploraron tanto que perdieron la noción del tiempo, y sin embargo, nadie resultó herido, nadie tuvo hambre, nadie soltó un grito de miedo. Desde entonces, detestaron las simulaciones, viendo todo tal como era: con la mirada apagada y sin vida.
4
Una chica hizo un pacto con una mariposa, le pidió que fingiera quedar atrapada en la puerta giratoria de un hotel de cinco estrellas, incapaz de distinguir el cielo abierto del cristal. La mariposa cumplió: se fue directo a la puerta y golpeó su cabeza contra el vidrio, aleteando de forma caótica, mientras el viento y la presión la impulsaban hacia adelante. Le dio treinta vueltas a la puerta giratoria, pero ni una sola persona notó su esfuerzo inútil; o si lo notaron, nadie hizo nada por salvarla. La mariposa poco a poco desaceleró su aleteo, hasta que cayó al suelo como una mariposa disecada esperando la muerte.
仿威廉·布莱克《地狱的箴言》
Imitación de Proverbios del infierno de William Blake
1.
En las aguas termales goza hasta la muerte; disfruta la decadencia.
2.
Aplasta al villano con silencio, la misericordia es desprecio sin piedad.
3.
Los rumores maliciosos son devoción retorcida. Disfrútalos.
4.
Evitar lo antiguo es la salida que los sabios se dejan.
5.
Quedan muy pocos caminos;
el último de ellos está en la longitud de Planck
dentro de los límites de la conciencia.
6.
Evita a todos, y el cielo se abrirá ante ti.
7.
La jerarquía es omnipresente; no reveles nunca tu posición.
8.
Para renacer, desaparece sin rastro.
9.
El destino hace apuestas extremas:
sobresales o eres eliminado.
10.
Las alabanzas son una trampa.
11.
Tras bajar la guardia por un elogio,
el alma y el espíritu son presa fácil.
12.
El sentido de la vida, ¿qué es eso para ti?
13.
¡Mantente ocupado!
La libertad es cuando lo sagrado y lo profano son un mismo mundo
pero tú debes crear el tuyo propio.
14.
Delimita tu mundo, buena idea.
15.
¡Vamos! ¡Vamos!
¿A dónde?
No me lo preguntes, a mí
西餐厅的疯子
El loco del restaurante occidental
La vida es la mierda de una comadreja que comió a reventar.
Cállate
La vida es una mosca recién aplastada.
Cállate
La vida es la cagada que ni los perros tragan
Cállate
La vida es el hedor que emana la cloaca del mercado nocturno.
Cállate
Deja mi botella de plástico, vale tres millones.
Cállate
¿Ni siquiera puedo cantar? El Cielo está ciego.
Cállate
La vida es un vagabundo muerto en la calle a quien nadie mira.
Cállate
La vida es un proyectil fallido en plena batalla.
Cállate
Sólo estoy cantando, ¡Cielo, abre los ojos, te lo ruego!
Cállate
La vida es tu mirada de asco, esforzándose en echarme.
Cállate
La vida es una canción prohibida.
Cállate
Basta, no llames a la policía, ya me voy.
Cállate
La vida son esos idiotas fracasados que disfrutan el alboroto.
Cállate
La vida es el bistec que se comen, con sabor a mi voz.
Cállate
Ok, ok, no llames a la policía, ha venido el Señor, debo irme.
¡Cállate!
不著名的街角
Una esquina desconocida
Desde el décimo piso,
los autos serpentean sin fin
por aquella esquina lejana.
Pero no es la esquina rosada que Borges describió,
ni la tiendita de Canterbury de Dickens,
ni aquella esquina de Estambul
de la que habla Orhan Pamuk.
No.
Esta esquina es completamente desconocida,
salvo para los coches obligados a pasar por ella
y para el viento frío del invierno.
Esta esquina nunca será famosa
por la pluma de nadie.
Escribo estas palabras inútiles
sólo para contarles eso.
肚子篇
Ensayo sobre el estómago
El estómago lleno de vino se adentra en la noche,
se apoya en un sauce y vomita.
Al vomitar, brotan también lágrimas.
En casa, su esposa lo maldice.
Él, ¿qué debería hacer?
El estómago lleno de veneno se adentra en la noche,
finge haber mandado, por error,
treinta mensajes de voz, todos vacíos
a una persona que antes había denunciado.
La otra persona no responde nada.
Ella ¿qué debería hacer?
El estómago lleno de niños se adentra en la noche,
pisa una cáscara de plátano y cae al suelo.
Ella se soba el vientre, y, con dolor, murmura,
“lo siento”.
Ella ¿qué debería hacer?
El estómago hambriento se adentra en la noche,
junto con los perros callejeros,
traga saliva mirando los restos de comida
que están al lado del bote de basura.
Él ¿qué debería hacer?
El estómago erudito se adentra en la noche,
recita en silencio los clásicos de la China antigua
algunos de la era anterior a Qin,
otros de las dinastías Tang y Song,
y piensa en el programa que debe grabar al día siguiente,
saca su celular y ve las cien llamadas perdidas de su esposa.
Él, ¿qué debería hacer?
El estómago lleno de ideales se adentra en la noche,
enciende la lámpara, lee a Zhuangzi.
Mira su WeChat, cincuenta de sus amigos
le mandaron rumores sobre ella misma.
Ella ¿qué debería hacer?
El estómago lleno de podredumbre se adentra en la noche,
pero la oscuridad le parece insuficiente,
se cubre la cabeza y el cuerpo con un pedazo de tela.
Sus padres no dejan de tocar la puerta,
Él ¿qué debería hacer?
El estómago vacío de deseos se adentra en la noche,
antes de dormir bebe un vaso de agua tibia
y se duerme con tranquilidad.
El día siguiente será igual que el anterior.
Él ya no se pregunta qué es lo que debería hacer.
到站前,车窗外划过40张脸
Antes de llegar a la estación vi cuarenta rostros por la ventana
No hay rosas en el tren, salvo una
en la portada del nuevo libro
Una rosa se alza,
del escritor palestino Mosab Abu Toha.
Esa rosa se yergue en medio de la oscuridad,
emana el aroma de Gaza,
el olor de la guerra con forma de herida.
Toco aquella herida e inhalo su lenguaje.
Me siento en Gaza, rodeada de muertos.
Las rosas crecen entre las grietas,
junto a la gente petrificada.
La oscuridad fecunda oprime las rosas.
El tren pronto llegará a la estación,
se siente como si estuvieran a punto
de sonar las campanas de la paz.
Con la maleta en la mano
me quedo parada en la salida.
Decenas de rostros pasan cada vez más lento por la ventana,
hasta que puedo distinguirlos con claridad.
No se conocen, pero están ahí parados esperando
uno al lado del otro,
mirándose entre sí,
de vez en cuando intercambian palabras,
pero nunca se volverán a ver,
y aun así están juntos.
Ojos casi iguales, como un lago muerto,
llenos de guerra en el alma,
avanzan hacia la puerta del conocimiento sin emoción,
con amores, amistades y matrimonios ya muertos,
con ese matiz burlón y desdeñoso, de quien ya no siente nada.
Aquí no hay aviones de combate F-16,
ni bombas de clavos,
ni pan horneado con sangre tibia.
Cuerpos intactos, instituciones intactas.
El cielo impasible,
ni siquiera hay aves volando asustadas.
Lo único que hay son drones
que muestran el poder de la nación.
Por un instante mi cerebro crashea.
Creí que los cuarenta rostros
representaban a una sola persona,
pero entiendo ahora que esa persona
tiene mil cuatrocientas millones de almas.
Tian Lingyun (田凌云), nacida en 1997, es miembro de la Asociación de Escritores de China. Actualmente cursa la maestría en Literatura en la Universidad Normal de Beijing, bajo la tutela de los poetas Xi Chuan y Zhang Qinghua. Fue reconocida como una de las “Cien Jóvenes Talentos Sobresalientes” de la provincia de Shaanxi.
Ha participado en el Festival de Poesía China-Estados Unidos 2024 y en el Segundo Encuentro Internacional de Poesía Juvenil. Ha recibido el Premio Anual de Poesía Joven del Río Yangtsé, el Premio Literario Estrella de Zhongshan, el Premio Caotang de Poesía y el Premio de Literatura Joven de Shaanxi, entre otros.
Es autora del poemario Historia evolutiva de una pantera madre (母豹进化史) y prepara la publicación de Restos (剩物) y La flor de la oscuridad (黑暗这朵花).