Revista Latinoamericana de Poesía

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Alforja al viento. Aníbal Fernando Bonilla



Presentamos un conjunto de poemas de Alforja al viento (Llamarada Verde, Colección Fuego del Cielo, Bolivia, mayo de 2026), de Aníbal Fernando Bonilla. (Finalista en el III Premio Internacional de Poesía de Fuente Vaqueros, España). 1ra edición ISBN: 978-9917-0-7242-3. 80 páginas. De Aníbal Fernando Bonilla (Otavalo, Ecuador, 1976). Máster en Estudios Avanzados en Literatura Española y Latinoamericana y Máster en Escritura Creativa por la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR). Licenciado en Comunicación Social. Se ha desempeñado como docente universitario. Autor, entre otros, de los poemarios Gozo de madrugada (2014), Tránsito y fulgor del barro (2018, 2025), Íntimos fragmentos (2019), Alforja al viento (2026), las plaquettes Caminante extraviado (2024), Olvido después de la ceniza (2024), y de la recopilación de artículos de opinión en Tesitura inacabada (2022). Finalista del Premio Nacional de Poesía Paralelo Cero 2018, del III Premio Internacional de Poesía de Fuente Vaqueros 2023, y del XI Premio Internacional de Poesía Pilar Fernández Labrador 2024. Columnista de diario El Telégrafo entre 2010 y 2016. Articulista de El Mercurio de Cuenca desde el 2022, y colaborador en varias revistas digitales. Participante seleccionado en el Taller de Poesía Ciudad de Bogotá Los Impresentables entre 2022 y 2025. Ha sido invitado a eventos de carácter literario, cultural y político en España, Nicaragua, Argentina, Uruguay, Cuba, Bolivia y Colombia, como el XV Encuentro de Poetas Iberoamericanos en Salamanca (2012), el XIII Encuentro Internacional “Poetas y Narradores de las Dos Orillas” en Punta del Este (2014), el VI Encuentro de Jóvenes Escritores de Iberoamérica y el Caribe en La Habana (2016), el III y XIII Encuentro Internacional de Poesía en la Ciudad de los Anillos en Santa Cruz de la Sierra (2016, 2026), o el XI y XII Festival Iberoamericano de Poesía en Fusagasugá (2023, 2024).

 

 

Carencias

 

1

La rabia devora la esperanza

acechanza sin tregua

en la derrota.

 

Tumulto entre el cinismo y la jauría

huella nocturna

en el desafecto incontenible,

la muñeca y el resto de alimento

en los basurales.

 

2

El hambre perturba las buenas costumbres

el escarnio como seña y estropajo,

los lobos esquilman las estrellas

muchas dudas merodean la hondonada.

 

Cicatrices antes que el deseo y el manzano

tristeza como convite

sin exceso, bajo la lluvia.

 

 

Instrucciones al alba

 

En la parcela de verdes enseñanzas

el resquicio de lluvia

fiesta de pájaros azules y rojos y naranjas,

de alimento, de convite, de ternura.

 

Música para el corazón desabotonado,

la semilla en los ojos del caballo

milagro tras los pasos perdidos

cauce infinito en la redondez de la tierra.

 

 

Naranjos

 

Las naranjas

frutos tiernos

en la repisa y el verano

como zumo amarillo tras cosecha de junio

como sol decadente en vientre materno

como amor delirante en los mercados

fisura y oropel en la reconstrucción de la tarde

filigrana y amanecer en la boca molida del sediento.

 

  

Nacencia

 

Vivir

con la ebriedad de los signos

rebosante estratagema

enigma de soledades

con la frente en alto

y el dorso rutilante de arena

indulgencia en el camino roto

orfandad de cada mañana

tal vez, desmayo indigente

bostezo que supera la pesadilla

mientras el sol desaparece cobardemente

diálogo de sordos

                           de locos

en busca de eso que llaman eternidad.

 

 

Las ventanas

 

1

Sólo sabemos el principio del día

camino del huerto y la lluvia,

destino despiadado en llama de septiembre

espejismo azul y taciturno

en donde apareces discretamente

vigilia de mis desvaríos.

 

Quedan apenas las espinas de la flor

bitácora extraviada en tus ojos

el humo como tibieza de noche

partitura que no resiste la perfidia.

 

2

Las ventanas se abren

una y otra vez,  

líneas del deseo

ataviado de máscaras

rompen fronteras

ante pájaros fugaces,

                                      voraces,

complicidad de lenguaje cifrado.

 

Huellas desbordadas de delirio

manos sutiles

como escalofrío dulce

mientras la lágrima es sombra

o simple estribillo

en el resplandor de los sueños.



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