10. Consuelo Santiago. El plumaje del cóndor
Como parte de las acciones del Circuito literario ¨El Plumaje del cóndor¨, que adelanta la Red Departamental de Escritores de Cundinamarca y en apoyo a la difusión de las voces literarias de este territorio colombiano, la revista literaria La Raíz Invertida publica una autora o autor cundinamarqués, cada semana. Este circuito literario que recorre el departamento de Cundinamarca (Tierra del cóndor) desde abril hasta octubre de 2026, culminará en el mes de noviembre en el municipio de Cota con la instalación del Segundo Encuentro Departamental de Escritores. Continuamos esta muestra con una selección de poemas de Consuelo Santiago, de Silvania Cundinamarca.
Consuelo Santiago nació en Silvania, Cundinamarca, y reside en Bogotá. Es Licenciada en Lenguas Modernas (Español e Inglés) de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, y actualmente se desempeña como docente de Lengua Castellana. Ha fortalecido su formación poética mediante talleres de creación literaria en la Casa de Poesía Silva, el Instituto Caro y Cuervo, los Talleres Locales de Escritura Creativa de IDARTES y el Taller Distrital de Poesía Ciudad de Bogotá, bajo la orientación de los escritores Jorge Valbuena, José Luis Díaz Granados, Rodolfo Ramírez Soto, John F. Galindo y Henry Alexander Gómez. Su interés por la poesía ha estado acompañado por un ejercicio constante de lectura y escritura. Los poemas que integran esta muestra hacen parte de ese recorrido creativo y constituyen su primera publicación.
JAULA
A la manera de Giovanny Quesep
Un pájaro detenido en su silencio
es olvido del tiempo
ave desterrada en su cobijo
donde cerrojos y alas ocultan
infamias que barajan
el tic tac de las miserias
Un pájaro en su laberinto llora
El hilo salvador se ha desvanecido
dejando en el rincón
a un hombre sumergido entre clamores
sueños que se visten de etiqueta
y filosofía a bajos precios
Un pájaro muerto
es hombre y es ave
presagio de arcángel
entre enredaderas y olvido
Un hombre en su jaula
es golondrina extinta
pedestal de plumas y barrotes
divisas que el gato no compró.
AROMA DE INFANCIA
Tú
abuela
encierras todo un infinito maternal
.
Tu delgada figura parece decorar
la cocina de pequeñas dimensiones
donde anidan tus recuerdos
– ¿Qué piensas? – Te pregunto
–Nada –Me respondes
Una vasija entre leños
es abrazada por el fuego
mientras las hormigas hacen camino
huyendo a sus hormigueros
El humo del fogón danza
y tu silueta hecha sombra
se confunde con olor a café recién hecho
Te animas y me diviertes
me cuentas tus ocurrencias
tus historias de amores y desapegos
y no sé si seguir las formas del humo
o tu parlamento
Abuela
cada palabra tuya tiene vida propia
cada silencio transita los límites de la memoria
el sabor a tinto y olor de cafetal
–¿Qué soñaste que no pudo ser? –Te pregunto
– Nada. –Me respondes
Días de lluvia tras largas noches de espera
mientras la vasija del café
es consumida por el fuego
Llama alucinada de una mariposa
que quiso regalarme un sueño.
ENIGMA DEL GATO
El gato es
esfinge del silencio
chispa de tigre hecho sombra
soplo de poetas al rayar el día
El gato vigila los rastros de la noche
las palabras suspendidas en el aire
y el erotismo de la luna en los tejados
El gato se esconde en la memoria del invierno
duerme en la cima de las soledades
es ovillo que enternece
confundido entre los hilos de la noche
El gato es
suma de siete vidas que se abrazan
filosofía entre ronroneos y alegatos
emperador de la intemperie misteriosa
Repaso de la luna
entre mis manos.
CRISTO SALVADOR
Cristo de San Juan de la Cruz
(Salvador Dalí-1951)
Nubes tristes sepultan las horas
y tu cuerpo languidece
entre el cielo que tú sueñas
y la tierra que ahora te acusa
te humilla y te abandona
Puedo sentir el dolor de tus manos
rasgadas por los clavos
tus brazos abiertos
reciben de la noche sus plegarias
Tu cabeza celestial descansa
abatida sobre el pecho
y escondes entre rubores de dolor
lo divino de tu rostro
Los minutos lloran desconsolados
y el sol ya no persiste en su horizonte
se hace grieta la tierra
y tu frágil figura es enigma
anticipando la muerte
Una línea celestial desciende
y la máquina del tiempo
adormece la tarde fría
abrigándola entre mortajas
blanco de tus pesadillas
Y tú, Dalí, Salvador
agotas la resistencia de la memoria
Dios ha puesto en tus manos
el dolor de su Hijo
y ahora plasmas con fino pincel
el lienzo de tus pesadillas.
PÁJAROS SIN MEMORIA
Un pájaro en la palma de mi mano
se hizo de lluvia y de estrellas
Las estrellas rondaron el acantilado
buscando entre la roca lirios negros
orejas de agua
donde la noche guarda gemido de flautas
ceniza de aves
relámpagos caídos
y la nieve que el mar no devoró
Un pájaro en la palma de mi mano
se ha convertido en estatua
Las sombras llevan entre sus dientes
retazos de pluma
huyen entre jardines hechos cruces
se trepan entre las piernas del árbol
hasta desaparecer en los ojos del cuervo
Un pájaro en la palma de mi mano
mira con ojos de silencio
las tumbas
estrellas frías carcomidas por el tiempo
sepulcros que son rezo y sombra
Un pájaro en la palma de mi mano
es sombra devorada entre los dedos.
ESPERA
El tiempo guarda un pájaro entre sus alas
El invierno trae consigo
lamento de ranas
y sollozo de peces bajo el agua
El silencio inquieta los sueños en calma
juega con el viento
con la brisa de los mares
y la quietud de la hojarasca
Más allá del humo y la neblina
surgen suspiros en la sombra
antologías del espejo
desdoblamiento de almas solas
Afuera ya no hay nada
Adentro
Dios teje y entreteje
retazos de humanidad.
PALABRAS
Como si fueran sombras
las palabras me persiguen en silencio
se ocultan bajo el hilo de la lluvia
y cuelgan como arañitas
desde los tejados
Juegan a esconderse
en el incierto de la noche
y se pierden luego
en las puertas del desvelo
Ya no son artificio de quejas
ni cómplices de engaño
ahora señalan con dedo incauto
la inexplicable lejanía
de la memoria.
PROYECTIL ANCLADO
Tú
lloras la edad del miedo
te abrazas al sueño
como animal perdido
en los ojos de la muerte
Invades el cofre de la noche
mientras la guerra enseña sus dientes
y hasta en los silencios me prodigas un viento
Ave de los deseos paganos
serpiente que sacude oscuridades
llegas donde los muertos
esconden sus miserias
Perdida entre cristales de la noche
eres bálsamo
bajo las alas
de una golondrina.
A MI PADRE
El canto de la lluvia
atrapa secretos malogrados
y el silencio entrelaza ave marías
ruegos que en ascenso tejen
plegarias y suspiros
que se visten de pájaro.
Mi padre es el alba en eterno sueño
pétalo de rocío en acordes de guitarra
arco iris hecho en blanco y negro
Es juego y nostalgia
ausencia
rumores
misterios
Tulipanes que la tristeza devora.
ABUELA
Eras reina de las luciérnagas
abrigadas como lumbre de fósforo
entre tus manos
Las soltabas
cuando las sombras dormían
ocultándose entre enredaderas
o cuando los pájaros
perdían su horizonte
en llantos de la noche
Te recuerdo
en la nostalgia de un barco
naufragado en la memoria
En la bruma
que dejan los suspiros de los peces
A CARLOS GARDEL
Por respuesta nace el silencio
y en las manos una rosa
es memoria que el viento no marchita
Cambalache Siglo Veinte
Silogismo del tiempo
de un ayer que sigue siendo ahora
Gardel
abres la puerta blanca de tu voz
transitas por la vieja calle
en donde anidan
las hojas caídas de un tango
Te marchaste
rompiste la delgada línea
que el sol no esperó
Sentir que es un soplo la vida
Que veinte años no es nada
Escenario de poemas
recinto musical
la voz del cielo es tu alabanza
y los versos tu perdón
Fuiste grande
pero no hubo tiempo
es la verdad
Te llama el viento
te aclama el silencio
y la noche susurra
desde una ventana abierta
“Luna vísteme de fiesta”.
Tus ojos se cerraron
mi mundo sigue igual
poesía y vida hecha tango
iluminas el camino
bajo el irónico mirar de las estrellas
y el más allá
que no se lleva el mar.