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15 Mar 2021 / 18:48 pm

Publicamos una selección del destacado poeta ecuatoriano Jorge Dávila Vázquez (Cuenca, 1947) quien en el año 2016 recibió el Premio Nacional “Eugenio Espejo” por el conjunto de su obra y su labor difusora cultural.

 

 

Palabra y Tiempo

 

 


TIEMPO

A Daniel, mi nieto, que un día lo cantó.

Fugaz,
apenas piensas
en él,
ya pasó,
ya ha pasado,
ya es ayer,
pretérito,
¡quién sabe
si jamás!


En este mismo
instante,
ya ha fugado
tu tiempo,
el mío,
el nuestro,
el de todos
los seres.

Dices tiempo
y es un tiempo
que ha volado
como un ave
de espuma,
sueño,
reflejo,
sombra…
siempre sombra.

Sombra
del tiempo,
leve,
más leve
que el reflejo,
la espuma,
el sueño.
más sombra
que las sombras
todas,
todas...

Sombra
del tiempo,
que confunde
con su paso
imperceptible
el siglo
y el minuto,
la vida entera
y el breve,
efímero
segundo,
reflejo, apenas…sueño.

Tiempo veloz
que huye
hacia la nada,
y, sin embargo,
de ese tiempo,
de ese paso
que fuga,
de ese sueño
estamos hechos,
todos,
somos
su huella
huidiza,
pero eterna.

(Inédito)

 

 

 

 

 

ENIGMA DE LA MÚSICA

¿Qué es la música?

Dios que desciende hasta Bach
y lo contempla
en el perfecto canto de su gloria.

La inagotable fuente mozartiana
que brota
por los siglos de los siglos.

La divina sordera de Beethoven
escuchando el rumor
de las estrellas.

Tersas melancolías de Franz Schubert:
ascuas
en la penumbra de la tarde.

Un fuego de artificio interminable
incendiando los sueños
de Rossini.

El viento de locura que un mal día
sopló sobre Berlioz o Donizetti
y arrebató la cordura a Robert Schuman.

Una pasión de mujer que canta Verdi
al borde
del abismo de la muerte.

Richard Wagner que corta,
lentamente,
el hilo de la vida de sus héroes.

El corazón de los enamorados
vibrando de alegría
entre las sombras.

La voz inconfundible de la madre
que aún entona la canción más triste
tantos años después de su partida.

Del libro inédito El corazón de la música, 2004

 

 

 

 

 

CIUDADES

En ocasiones
las ciudades no son
más que un artificio del sueño.
Y en silencio te preguntas
¿pero en verdad estuve allí
una vez?
En la pequeña Tembleque, con su plaza
medieval
resplandeciente al amanecer.
En Toledo
por donde transita el espectro
del Greco, ahusado, translúcido
como sus personajes.
En León, con su catedral
blanquísima.
En París con su Capilla Santa,
sus viejas calles,
sus arcos triunfales,
sus anchas avenidas, sus fuentes,
su río,
sus basílicas
sus plazas y palacios,
sus misteriosas callejuelas.
En Brujas
con su tiempo detenido y sus tesoros.
En Sevilla,
perdido en el laberinto
de sus callecitas nocturnas,
en pos de la Giralda.
En Granada,
la dueña de la mágica Alhambra…

En tantos sitios, que son
apenas una pincelada en el recuerdo
o una mancha dorada
que cubre
el vago terreno de lo imaginario.

Pero el calor de tu mano
en mi mano,
tu temor,
tus emociones,
la exclamación
de júbilo
y el éxtasis
son la certeza de que estuve ahí.
Estuvimos.

Del libro Río de la memoria, 2004

 

 

 

 

 


CASAS

1

Había una
que solo tenía
un gran dormitorio
para los niños.

Allí soñábamos todos juntos
lo mismo.

A veces uno de los hermanos
se despertaba
abruptamente
a medianoche
y los demás,
dormidos,
se estremecían
como si grandes
tijeras heladas
hubiesen cortado
el hilo de una historia
fantástica.

2

En otra,
que crecía en el campo
como una calabaza
inverosímil,
los pájaros entraban al granero
y se alocaban
cuando los
perseguíamos
con nuestra inocente
crueldad infantil.
Su vuelo lleno de plumas
y desgarrones
vuelve a veces
en agitada pesadilla.

Del libro Río de la memoria, 2004

 

 

 

 

 

 

CANCIONES DE AMOR EN FORMA DE VALS SOBRE MÚSICA DE BRAHMS


OPUS 52

No.1

Los sauces besan el río.
El agua que recibió su verde beso
nunca volverá.

 

No. 2

Y vimos la luna esa tarde.
Breve pincelada de plata
en un cielo de esmeralda
que nos emocionaba
siempre.
Teníamos las manos juntas
de tal modo
que ni la muerte nos hubiese
podido separar.

 

No. 3

Ah, decimos a veces
si volvieran
los bellos días.
Ah, si retornaran
todos aquellos seres que fueron
parte de nuestras vidas.
Pero no reparamos
en que no resistiríamos
tanta emoción,
tantos afectos.
Tenemos un límite
hasta para el amor.
Somos humanos.


De la antología Temblor de la palabra, 2009

 

 

 

 

 

 


ÁRBOL AÉREO

Solo la poesía puede
crecer
como un árbol en el cielo.

Solo la poesía, sembrada
con las raíces hacia arriba
florece
mariposas y libélulas.

Solo la poesía nos da
de tarde en tarde
un fruto dulce
“En medio del camino
de la vida”.

Solo la poesía
puede ser el sueño
y la vigilia
el canto del amor
y del olvido
el himno de la dicha
y el gemido.

Solo la poesía
ese árbol
cuyas raíces
nacen del corazón
de Dios.


Del libro Árbol aéreo, 2013

 

 

 

 

 

 


LA CATEDRAL DE ROUEN

Claude Monet
la pintó
bajo tantas luces
como podía tener
una jornada
en la paleta
impresionista.

La hipnosis
que causa esta
pasión de piedra
convertida en canto
y en plegaria
perdura en el corazón,
el tiempo sin memoria
de la luz
jugando en la retina
del pintor
y en lo más hondo
de nuestros propios
sueños
y nuestra alma.

Del libro inédito Cuaderno de arte, 2020

 

 

 

 

 

Jorge Dávila Vázquez (Cuenca, 1947). Doctor en Filología por la Universidad de Cuenca, donde fue docente por 29 años. Crítico de literatura y arte. Primer recopilador y estudioso de la obra de César Dávila Andrade, 1984. Premio Nacional “Eugenio Espejo” al conjunto de su obra y a labor difusora cultural, 2016. Presea "Asamblea Nacional Dr. Vicente Rocafuerte", a su obra literaria y a "su inspirador mensaje que enriquece el acervo cultural nacional", 2020.

Obras: María Joaquina en la vida y en la muerte, Este mundo es el camino, Los tiempos del olvido, De rumores y sombras, Danza de fantasmas (narrativa); César Dávila Andrade, combate poético y suicidio (ensayo); Historias para volarLibro de los sueños , Arte de la brevedad, Juegos de fantasíaEntre dos mundos (cuentos breves) Memoria de la poesía, Temblor de la palabra, Río de la memoria, Árbol aéreo, Personal e intransferible, Poemas cotidianos (poesía); Espejo Roto, ¡A Escena!, El barco ebrio, Sombras en el amanecer (teatro); Novelas juveniles: El sueño y la lluvia; Soñadora, Elena, soñadora, Árboles para soñar (2016). Libros de cuentos para jóvenes: Minimalia, La oveja distinta, Entrañables (2017).

Columnista en diario El Mercurio de Cuenca.

 


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